Día 13 del MPA: ¿Se puede entender el sistema?

Hace unos días, conocí a un compañero recién entrado en el MBA del MIT. Me comentó que también estaba interesado en hacer el Master en Administración Pública de Harvard a través de la titulación conjunta que estoy cursando. A raíz de aquello, iniciamos una interesante conversación sobre el proceso que nos había llevado a tomar la decisión de formarnos en estas universidades.

En un momento dado, hablando acerca de la crisis financiera, me preguntó mi opinión sobre la complejidad del sistema. Concretamente, dudaba si el entramado de agentes, herramientas y productos era tan complejo que se hacía imposible entenderlo en su conjunto, o si por el contrario era factible dominarlo.

Interesante pregunta. Plantea una serie de dilemas morales. Por ejemplo, si fuese imposible entender el sistema, deberíamos considerar que el comienzo de la crisis financiera fue un acontecimiento imprevisible. Por lo tanto, los responsables de bancos, gobiernos y demás agentes implicados deberían quedar libres de toda culpa.

Mi respuesta fue que es posible entender el sistema, pero que lamentablemente se requiere un enorme esfuerzo. Aproveché para comentarle lo que nos dijo Bob Merton, premio Nobel de economía, durante la charla que dio el año pasado a los alumnos del MBA que cursamos la especialización en finanzas.

Merton nos explicó cómo se propaga el riesgo asociado a los préstamos cuando aumentan las probabilidades de incumplimiento de los pagos, así como las desastrosas consecuencias que esto puede tener. Cuando terminó la charla, la cual contaba con un enorme contenido técnico, nos confesó que la gran mayoría de los agentes implicados en la toma de decisiones del sector financiero carecen de los conocimientos necesarios para identificar y detener el fenómeno a tiempo.

“No tenéis excusa”, nos dijo Merton. La charla tenía como objetivo que comprendiésemos el funcionamiento del sistema, o al menos una parte del mismo, y actuásemos en consecuencia cuando advirtiésemos prácticas negligentes. Alguno de los estudiantes que había en aquella sala estará algún día en el consejo de administración de una entidad financiera, o en el Ministerio de Economía de algún gobierno, y tendrá el deber de hablar recordando las palabras de Merton. Aunque eso pueda costarle el puesto de trabajo.

Claro que el sistema es comprensible y claro que existen responsables de lo que ha ocurrido. Pero su pecado no fue la avaricia. Cuenta el controvertido profesor Jesús Huerta de Soto que un banquero, tras leer uno de sus libros, compartió con él la preocupación que le había causado la lectura. Había pasado de pensar que hacía el bien, manteniendo un bajo coeficiente de caja que le permitiese conceder una mayor cantidad de préstamos préstamos, a darse cuenta de que dicha práctica acabaría condenando a la ruina a miles de familias.

Sus pecados son, por el contrario, la pereza y la soberbia. La pereza, por no trabajar tan duro como sea necesario para tener unos conocimientos a la altura de sus responsabilidades. Y la soberbia, por aceptar cargos que impliquen dichas responsabilidades sin estar capacitados para ejercerlos.

7 Responses to “Día 13 del MPA: ¿Se puede entender el sistema?”

  1. Goffa Says:

    Interesante post,

    En mi opinión el sistema sí es demasiado complejo para la mayoría de la gente, y eso es especialmente problemático ya que las sociedad es la que crea este sistema (bien eligiendo democráticamente gobiernos o bien manteniendo los negocios con sus decisiones económicas). Y un problema aún mayor, es la dificultad para comprenderlos ya que lo que se puede estudiar en los libros de texto o lo que puedes aprender en clases magistrales en la universidad diverge bastante del funcionamiento real de las instituciones, sobre todo las políticas y financieras.

    En cuanto al sistema financiero en particular como causante de la crisis, no estoy totalmente de acuerdo con la ausencia de la avaricia en los motivos. Un claro ejemplo son los bonus o las remuneraciones variables que se “autoatribuían” los directivos bancarios, que les llevaba a “trucar” la contabilidad para aumentar los beneficios y así sus salarios.

    Y como bien dice Huerta de Soto en sus obras, el coeficiente de caja debería ser del 100% para evitar la invención de dinero y que la banca recupere la función social del crédito.

    Perdón por la parrafada pero has tocado un tema de mucho interés.

    Bueno, un saludo y te ánimo a seguir escribiendo en el blog.

  2. elmega Says:

    Gracias por tu respuesta.

    Precisamente en la divergencia entre teoría y práctica es donde veo el mayor valor de la charla de Merton. Él habló de teoría, cierto. Pero también de lo que ha vivido en la práctica. Las divergencias surgen cuando ambas se disocian y aíslan. En ese caso, es posible que ni la teoría explique la realidad, ni la práctica nos lleve a donde pensamos.

    En cuanto al tema de la responsabilidad, no he querido desarrollarlo. Por supuesto que considero que la hay. Habría que ser extremadamente tonto para, estando en ciertas posiciones, no darse cuenta de que ni tu intelecto, ni tu preparación, ni tu experiencia, ni tu rendimiento están a la altura de lo que cobras. Eso es motivo suficiente para que una persona medianamente espabilada sospechase que algo no funciona.

    Finalmente, estoy de acuerdo con que merece la pena estudiar las ideas de Huerta de Soto. Pero ojo, no caigamos en el mismo error que cometimos cuando seguimos ciegamente a John Keynes o a Larry Summers. Toda política económica tiene una consecuencias. No ignoremos los posibles perjuicios de un coeficiente de caja del 100%, como una menor cantidad de dinero en circulación y la dificultad de acceder a ciertos bienes por parte de las clases menos favorecidas. Ahora, evidentemente, visto lo visto, ¿por qué no probar a subir el coeficiente de caja?

  3. Goffa Says:

    No dudo en que dicha charla haya sido productiva, el problema reside en que las charlas de dicho nivel sólo son presenciadas por estudiantes del M.I.T, Harvard, Stanford etc… es decir el 0,5% de la población (por decir un dato) y aunque realmente estos sean los que vayan a ocupar los puestos de responsabilidad es un problema que sólo unos pocos conozcan la “verdad” del funcionamiento del sistema. (Esto tiene difícil solución porque obviamente la gente brillante no va a ir dando charlas por los institutos de los suburbios)

    En lo de la responsabilidad obviamente tienes razón, el tema está en que haya directivos que crean que cobran más de lo que merecen y que actúen en consecuencia, es decir que se bajen los sueldos porque no es justo que cobren tanto, se me hace difícil creer que ese comportamiento se lleve a término.

    En cuanto a la política económica de Huerta de Soto, entre la que incluye el retorno al patrón oro (que yo no comparto pues con las cantidades ingentes de bienes y dinero que circula en la actualidad me parece inviable) es verdad que un coeficiente de caja del 100% supondría un descenso del crédito y podría perjudicar a las clases menos favorecida, pero realmente creemos que el dinero que “inventan” los bancos se destinan a las personas, a la economía real? La gran mayoría tiene como destino la especulación pura, en la que se ganan miles de millones por analizar gráficas mientras en España cierran 600000 empresas por falta de liquidez. A esto hay que sumarle que invierten el dinero de los ahorradores en bolsa prácticamente sin riesgo, pues tratándose de entidades tan grandes si quiebran no queda más remedio que ayudarles, puesto que no respetan ni siquiera los fondos de garantía de los depositantes.

    Esto puede sonar a bastante demagogia, pero me parece que poca duda hay que el papel de la banca como canalizador entre ahorradores y personas que necesitan el dinero para iniciar un negocio o comprar una casa ha desaparecido. Debo confesar que no conozco lo suficiente la teoría de Huerta de Soto como para defenderla a ultranza pero esta claro que el papel actual de la banca no me parece que lleve a buen puerto.

    ¿Cual es tú opinión del papel que juega la especulación en las finanzas actuales?

    P.D: A pesar de mis críticas a la especulación y la banca soy un firme defensor del libre mercado, pero del mercado de verdad.

  4. Goffa Says:

    Por cierto no tienes porqué contestarme que yo me vengo arriba en estos temas y supongo por lo que cuentas en tu blog que eres una persona muy ocupada.

    Saludos!!

  5. elmega Says:

    El término “especulación” incluye tanto definiciones neutras como con connotaciones negativas. Estrictamente hablando, no se puede decir que sea algo necesariamente malo.

    Ahora, cualquier acción que no añada valor me parece innecesaria y potencialmente negativa. Creo que mover dinero sin prestar un servicio está totalmente fuera de lugar. Sin embargo, canalizar recursos financieros para potenciar inversiones (préstamos a empresas), capacidad de decisión (compra de acciones) o bienestar a la sociedad (hipotecas) es algo necesario para nuestro desarrollo tanto social como económico. El posible ánimo de lucro (“especulación” en una de sus acepciones) es sólo una de las motivaciones que pueden tener los individuos para mover el sistema.

    Volvemos al origen de esta entrada: el sistema es extremadamente complejo. Eso aumenta las posibilidades de que se desvirtúe y acaben realizándose acciones no sólo no añadan valor, sino que además lo resten de alguna u otra forma. Por eso me parece tan importante que los arquitectos del sistema sean gente formada e íntegra. Gente que, tal y como señalas, conozca y aplique las fórmulas que permitan el libre comercio, pero el de verdad.

    Y si, es una lástima que Merton no pueda llegar a todas partes. Él lo sabe y por eso nos encomendó esta misión.

  6. Goffa Says:

    Perdón por mi falta de precisión, lo que quería saber era tu opinión a cerca de la situación actual del mercado de valores, bueno el de valores el de divisas, el de metales, el de alimentos… Que en mi opinión se ha desvirtuado su función inicial, la de suponer una fuente de financiación de las empresas, en la que cualquier persona puede ser dueña de una parte de una empresa (por ínfima que sea es parte) invirtiendo sus ahorros con motivo de que confía en esa empresa y por supuesto de que espera obtener un beneficio.

    Sin embargo en la actualidad la bolsa es un casino en el que la mayoría de acciones son propiedad de grandes corporaciones que no ven en el mercado de valores un modo de financiar sino una plataforma perfecta para juntar a muchos tíos listos y con grandes capacidades de cálculo que se dedican a vender miles de títulos en segundos apoyados por un ordenador que sigue X algoritmos.

    Quizás la gente que como dices mueva el sistema por especulación entendida esta como ánimo de lucro no sea la mayoría pero sí suele ser la que más recursos mueve y por lo tanto la que más influye en el funcionamiento del mismo.

    Y en cuanto al tema del post, ¿qué papel crees (por lo menos en España) la calidad de las instituciones educativas en la falta de preparación de los directivos? Es decir cuan relacionada está la pésima calidad del sistema educativo español y el desastre económico, político y financiero del país.

  7. Goffa Says:

    ¿qué papel crees (por lo menos en España)que juega la calidad de las instituciones educativas en la falta de preparación de los directivos?

    Me falta el “que juega” en la pregunta y como no veo la opción de editar el comentario lo pongo aquí.

Leave a Reply