Yo soy Jean Valjean

Jean ValjeanAcabo de ver la película de Los Miserables. Debo confesar que entré en el cine sin muchas expectativas. Todavía conservo el nefasto recuerdo de El Fantasma de la Ópera, en la que la interpretación de Emmy Rossum (la Bulma de Dragonball Evolution) no me pareció estar a la altura de la Christine Daae del musical de Broadway.

Mi veredicto: excepcional. Así se lleva un musical al cine. Interpretaciones extraordinarias, planos que descubren matices imposibles en el teatro y uso intensivo de infografía para dar a cada escena la dimensión que merece la obra de Victor Hugo. Hugh Jackman está genial, pero quien de verdad me ha encandilado es Anne Hathaway. No me esperaba que Catwoman la Reina de Genovia exhibiese semejante voz. Merece mención especial su interpretación de I Dreamed a Dream, rodada en un solo plano.

Tom Hooper ha sabido sacar el máximo partido al particular lenguaje del séptimo arte, a la vez que ha respetado la esencia del musical. En esta ocasión, las voces que escuchamos durante las canciones no están grabada en un estudio. Han sido registradas durante la interpretación de los actores, por lo que recogen todos los matices e imperfecciones propios de la misma. Ante la ineludible comparación con la obra original, sólo puedo decir que detenerse a realizarla sería tan innecesario como injusto, tanto para la película como para el musical. Se trata, sencillamente, de dos tipos diferentes de arte.

Independientemente de la calidad del film, lo que me lleva a escribir estas líneas y no un breve “tuit” es una reflexión acerca del personaje de Jean Valjean. Valjean, el preso número 24601 del penal de Tolon, es una persona torturada por sus errores. Se debate entre desempeñar el rol que la despiadada Francia del Imperio napoleónico le ha asignado y empezar una nueva vida. Pronto descubre que la segunda opción no es viable, ya que no puede escapar de su pasado.

Hay un poco de Jean Valjean en cada uno de nosotros. Somos el producto de nuestra experiencia. No podemos ignorarlo, pero tampoco ser esclavos de ella. Un hombre tiene que aprender a vivir con su pasado. Al igual que hace Valjean a lo largo de la obra, debe aceptarlo, perdonarse y aprender de él. Sólo así podremos estar en armonía, primero con nosotros mismos y más tarde con los demás.

3 Responses to “Yo soy Jean Valjean”

  1. Juan S. Rios Says:

    No he visto esta, pero sí que ví en su día El Fantasma de la Ópera (me gustó) y Mamma Mia (una castaña). Con todo, las películas de musicales siempre me han parecido bastante absurdas.

    Totalmente de acuerdo con tu reflexión final.

  2. Miguel Villalobos Says:

    Esa tarde se unieron dos placeres: la película en si misma y el haberla visto junto a vosotros.

  3. elmega Says:

    Gracias por vuestros comentarios.

    Juan, a mi también me parecía que las películas de musicales no tenían mucho sentido. Sin embargo, esta me ha hecho cambiar de opinión. Va más allá del musical en lo que el cine permite y se mantiene digna en lo que no. Me da la impresión de que va a marcar un nuevo estándar para este tipo de películas.

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