Archive for the ‘Informática’ Category

La fuente inagotable de la innovación

Monday, June 7th, 2010

Google es incombustible. No se le acaban las ideas. Desde ofrecer el mejor servicio de correo electrónico que existe, con espacio virtualmente ilimitado, hasta escanear cualquier libro que se les ponga a tiro. Desde convertirse en topógrafos del mundo, hasta reducir el escritorio a un navegador. Todo gratis, además.

La última genialidad de la que he tenido constancia es Google Font API. Se trata de un servicio que permite a los diseñadores web utilizar una extensa colección de bellas tipografías. Sin complicaciones, sin incompatibilidades, si excesivo consumo de recursos. Basta con unas líneas de código HTML.

Google Font API

Como con tantas otras herramientas, no acabo de entender qué ganan con ésta. Probablemente se trate de otra funcionalidad interna que no les importa compartir con el mundo (como Gmail). Pero si están claras dos cosas: por un lado, nuestra vida es más fácil gracias a estos servicios; por el otro, implican un desvío de tráfico web hacia sus servidores. Un trafico que pueden analizar para tener aún más información sobre los consumidores.

Making the Web Beautiful!

The Oregon Trail

Sunday, February 28th, 2010

The Oregon Trail

Hace unos días, no se ni cómo (los misterios de Internet), acabé echándome una partida a The Oregon Trail. Se trata de un videojuego diseñado para enseñarles a los niños estadounidenses la amarga realizad de los pioneros que colonizaron el oeste americano. Si la temática puede resultarnos curiosa por lo alejada que está de la idea que habitualmente tenemos de un videojuego, es inevitable sorprenderse al descubrir que The Oregon Trail es toda una reliquia de principios de los años ‘70.

El juego, a pesar de todas las limitaciones impuestas por la tecnología de aquél entonces, es bastante interesante. A mi parecer, mucho más que algunos de los títulos actuales. Es increíble comprobar cómo, a pesar de la ausencia de medios y referencias, los programadores que vieron nacer la informática personal resolvían exitosamente las situaciones más complejas.

Oregon Trail

Sin grandes alardes de ningún tipo, The Oregon Trail presenta la aventura de viajar desde Missouri hasta Oregón como un juego de estrategia. En él, a medida que avanzamos, se nos ofrecen diferentes opciones entre las que elegir. De nuestra capacidad de planificación y lo acertado de nuestras decisiones, dependerá el éxito o el fracaso de la empresa.

El siguiente enlace permite jugar a la versión para Apple II, lanzada en 1978. Aunque muy básica, cuenta con unos gráficos aceptables y una interfaz cómoda. El sonido seguramente fuese de lo mejor que cabía esperar hace 30 años, pero hoy en día puede resultar algo molesto. En la misma web se pueden encontrar muchos más juegos de Apple II.

The Oregon Trail (versión Apple II)

The Oregon Trail (Apple II)

 

Google Buzz

Saturday, February 13th, 2010

Google vuelve a sorprendernos. No en el qué, pues a estas alturas está claro que tarde o temprano tendrán su propia versión de cualquier fenómeno que aparezca en la Red, sino en el cuándo y el cómo.

Después de ofrecer de forma gratuita el más avanzado sistema de correo electrónico que existe, el mejor hosting de vídeos personales de la Red y el más eficiente servicio de blogs que podamos imaginar, muchos nos preguntábamos cuándo crearían una solución centralizada para compartir toda la información que generamos sus usuarios. O, lo que es lo mismo, cuándo crearían su propia red social.

En mi opinión, han sido 2 inteligentes pasos los que han posicionado a Google como un serio candidato a convertirse en rey de la esfera social en Internet. El primero de ellos es la cuenta de usuario única para todos sus servicios. Ahora mismo podemos acceder a GMail, YouTube, Google Docs, Google Maps, Blogger o Google Analytics con una misma cuenta de correo electrónico. Eso significa que, además, Google puede tratar de forma conjunta todos los datos que vertemos en estas aplicaciones.

El segundo ha sido más gradual y, como les gusta a los de Mountain View, silencioso: extender los servicios ofrecidos por GMail. Sin que nos hayamos dado cuenta, GMail ha pasado de ser un servicio de correo electrónico a convertirse en una rápida herramienta de chat, un servicio de videoconferencia al que no necesitamos invitar a nuestros contactos, un potente visualizador de documentos y un lugar donde guardar nuestros archivos más preciados. GMail, poco a poco, se está transformando en nuestra página de referencia en Internet y, en consecuencia, el sitio ideal para comenzar el ataque a las redes sociales.

Durante la última edición de la Super Bowl (un partidazo, amigos), Google utilizó el espacio publicitario más caro de la televisión para mostrarnos cómo sus aplicaciones hacen nuestra vida más fácil. Otra lectura que podemos realizar de este anuncio, que calculo que costaría unos 5 millones de dólares, es la enorme cantidad de contenidos personales a los que acceden diariamente. Sospecho que toda esa información ya estaba debidamente procesada para AdSense y AdWords, por lo que para convertirse en los nuevos dueños de las redes sociales sólo les restaba un solo paso: presentarla al usuario.

Google Super Bowl XLIV Commercial:

Steve Jobs presenta el primer iPod

Tuesday, January 26th, 2010

En 2001 Apple lanzó su iPod, el dispositivo que ha revolucionado la industria de los reproductores multimedia portátiles. La presentación que hizo Steve Jobs en el Apple Music Event de 2001 es una de mis favoritas. Con un sentido común aplastante y un impecable concepto de marketing, nos muestra la forma en la que debe hacerse una presentación y el secreto para diseñar un producto capaz de barrer al mercado.

The First Ever iPod Introduction:

¡Qué rápido escribes!, ¿no?

Saturday, November 7th, 2009

MecanografíaLa semana pasada, un compañero de trabajo se me quedó mirando mientras escribía un documento. Cuando me giré hacia él, me dijo “¡Qué rápido escribes!, ¿no?”. No es la primera vez que me ocurre. Siempre que lo oigo, no puedo evitar realizar una reflexión sobre ello.

He oído muchas veces que los analfabetos del futuro (ahora el presente) serían quienes no supiesen inglés e informática. Si bien siempre me ha parecido muy acertada dicha afirmación, considero que confiar ciegamente en ella entraña un gran peligro. Parece que para estar adaptados a la vida moderna basta con leer el Wall Street Journal y manejar un ordenador. Nada más lejos de la realidad, pues se nos requieren muchas otras habilidades.

Una de ellas es la mecanografía. Con la adopción del ordenador como herramienta de trabajo básica y el correo electrónico como formato de comunicación masivo, escribir rápido al teclado supone un enorme impacto en nuestra productividad. Sin embargo, sigo viendo a gente mirando al teclado, buscando letras y usando a lo sumo 4 dedos.

Me resulta sorprendente que la mecanografía no sea aún una materia básica en las escuelas. Del mismo modo que la caligrafía lo fue en su día. Al tiempo que se gana en el propio proceso de escritura, hay que añadir tres factores determinantes:

  1. Se está concentrado en el contenido de lo que se escribe, y no en dónde está tal tecla o qué dedo hay que mover.
  2. La vista se aparta del teclado para centrarse en fuentes de información vinculadas al proceso de escritura: el texto que se está copiando, un correo electrónico, mensajes entrantes a través del chat o el resultado de lo que estamos escribiendo.
  3. Se adquiere la destreza de utilizar atajos del teclado o, lo que es lo mismo, realizar ciertas acciones hasta 10 veces más rápido que con el ratón.

Desconozco cuál es el aumento de productividad que puede proporcionar la mecanografía. Pero si se que, sin ella, tendría que dejar para otra ocasión muchas de las cosas que escribo a diario (informes en el trabajo, correos electrónicos a colegas, este blog, …). Es posible que para muchos ya sea tarde, pero recomendaría a cualquiera que inscribiese a sus hijos en un curso de mecanografía, tanto por su bien como por el de las organizaciones en las que trabajarán en el futuro.

Did you know…?

Sunday, November 1st, 2009

Social Media Revolution

Wednesday, October 14th, 2009

No quiero ni imaginarme la que se nos viene encima. El mundo dentro de 5 años no lo va a conocerlo ni su padre. Las relaciones personales, el ocio, el trabajo, … ¡todo va a ser diferente!

Lo que dice el siguiente vídeo ya lo sabemos muchos pero lo han asimilado muy pocos. Sin embargo, nadie es capaz de imaginar las consecuencias de todo lo que está ocurriendo:

“La promesa incumplida de Internet”

Sunday, June 21st, 2009

OperaOpera incluye en la última versión de su navegador Opera Unite. Se trata de un software diseñado para publicar servicios Web desde el propio navegador. Por el momento, la versión liberada por la compañía nórdica permite activar interesantes servicios como compartir archivos para su descarga, publicar álbumes de imágenes visibles en miniatura y reproducir la música servida a través del reproductor que incorpora. Otras funcionalidades son un chat, un espacio con forma de frigorífico para dejar mensajes y, cómo no, un servidor Web.

De cualquier forma, la gracia del asunto no está en los servicios. No se trata del “qué”, sino del “cómo”. El hecho de que puedan publicarse desde el navegador significa que el usuario no necesita más que dejar el software activado en su PC Mac para convertirlo en un servidor, sin gastarse ni un duro y sin tener que configurar prácticamente nada.

Para hacernos una idea de qué estamos hablando, hagamos cuentas con mi proveedor de hosting: Más Barato Imposible (un nombre muy descriptivo y que hace honor a la verdad). Su oferta de alta capacidad, IXL, ofrece hasta 50 GB de alojamiento por un precio anual aproximado de 60 €. Si extrapolamos las cifras, veremos que servir los 500 GB que tengo actualmente publicados a través de Opera Unite podría costar unos 600 € cada año. Teniendo en cuenta que hablamos del proveedor de hosting más barato que conozco y que organizar y transferir toda esa información requeriría bastante tiempo, podemos llegar a la conclusión de que la tecnología incorporada en Opera Unite supone para un usuario particular o una pequeña empresa la diferencia entre publicar o no grandes volúmenes de datos. O, lo que es lo mismo, un paso más hacia la democratización de la Red, “la promesa incumplida de Internet”.

Por el momento, estoy haciendo pruebas con los servicios de archivos, imágenes y música. Aunque a veces va lento e incluso parece colgarse, es increíble lo sencillo que resulta utilizarlo. Además, probablemente ni mi equipo ni la velocidad de subida de mi conexión estén todavía preparados para estos menesteres. Para el que quiera echarle un ojo, se puede acceder a mi Aquiles (algún día explicaré por qué escogí ese nombre para mi portátil) desde la sección VIP; eso si, previa introducción de una clave que, por cuestiones de privacidad, sólo daré a través del correo electrónico.

Opera Unite

El universo procedural

Sunday, May 17th, 2009

Tradicionalmente, infografía y videojuegos se han nutrido de gráficos y modelos tridimensionales elaborados por diseñadores. Este enfoque tradicional, en el que el autor controla cada elemento de su obra, ha representado una enorme barrera creativa que durante años pasó desapercibida debido a las limitaciones impuestas por disciplinas tan dependientes de los avances tecnológicos.

Al igual que un arquitecto plasma sobre el plano un edificio, en la reproducción de entornos virtuales ha venido ocurriendo lo mismo hasta nuestros días: el artista refleja en el ordenador la imagen que tiene en mente de lo que está creando. Sin embargo, en rarísimas ocasiones un mismo arquitecto se encarga de todos los detalles que componen una ciudad.

La naturaleza escalable de herramientas informáticas y el afán de ir más allá de lo que permiten los medios tradicionales han provocado la necesidad de reproducir entornos virtuales de tamaños desproporcionados en comparación a la capacidad creativa de sus autores. Si bien en el pasado las limitaciones técnicas hacía abarcable el diseño de los entornos recreados, hoy en día no ocurre lo mismo.

Veinte años separan a los convincentes diseños de inspiración gótica que Juan Delcán hizo para La Abadía del Crimen y la compleja ciudad en la que se desarrolla Vice City. Se hace necesario reflexionar sobre cómo el procedimiento utilizado podría liberarse de las ataduras que imponen el tiempo, el dinero y la propia capacidad creativa del ser humano.

A principios de la presente década, con el lanzamiento de PS2, comenzó a hablarse más allá de los foros especializados acerca de una técnica de programación que aseguraba la recreación de entornos más realistas. Estaba basada en utilizar la potencia de la máquina para que, a partir de unas reglas básicas, texturas y modelos se generasen y comportasen de una forma no controlada directamente por el diseñador, más allá de lo que su imaginación y disponibilidad pudiesen dar de sí. Un ejemplo de lo que prometía esta técnica fue la convincente lluvia de Metal Gear Solid 2, aunque también hemos podido verla en el motor de animaciones del reciente GTA IV.

De cualquier forma, y a pesar de haber alcanzado un cierto reconocimiento entre el público sólo durante los últimos años, la generación procedural no es una técnica novedosa. Diablo ya la empleaba en el ‘98 para la generación de niveles e, incluso, deberíamos remontarnos a 1984 para encontrar al primer videojuego que la utilizó: Elite, en el que la descripción del propio universo a través del que se desarrollaba no hubiese cabido en la memoria del ordenador para el que se programó.

El enlace y el vídeo que se muestran a continuación describen los pasos seguidos para la generación de una ciudad nocturna procedural en tan solo 50 horas de trabajo. Los resultados que se pueden conseguir gracias a esta técnica en lo referente al ahorro de recursos y la escalabilidad de los entornos recreados son impresionantes:

Ciudad Procedural

“La historia la escriben los vencedores”

Sunday, April 26th, 2009

Es curioso. Cuando se produce el desenlace de un enfrentamiento entre dos grandes contendientes, existe una cierta tendencia a relatar lo sucedido y sus consecuencias desde el punto de vista del vencedor. Este hecho tiene su explicación cuando nos remontamos a casos como el de Cartago, de la que no quedó piedra sobre piedra ni varón con vida. No quedó historia que contar ni nadie para hacerlo más allá de la versión romana.

Durante los últimos días, la compra de Sun Microsystems nos ha permitido comprobar la versión moderna de este fenómeno. Independientemente de por quién se haya producido o bajo qué condiciones, echo de menos artículos en los que se relate el punto de vista de los vencidos. No me refiero a Sun, y mucho menos a IBM, sino a los usuarios entre los que la compañía afincada en Santa Clara despertó múltiples simpatías gracias a su política de apoyo al software libre.

Sun Microsystems - We make the net work

Es cierto que Sun, durante los últimos años, se estaba moviendo más por necesidad que por voluntad propia. Que la apertura del código fuente de Solaris fue una huida hacia adelante ante el imparable empuje de Linux o que Java fue pensado como una plataforma de desarrollo sobre electrodomésticos pero Internet lo llevó accidentalmente al estrellato.

Todo eso da igual. Lo importante, por lo que debemos recordar a la antigua Sun, es por su incondicional apuesta por las fuentes abiertas y la interconectividad. Por una suite ofimática libre y de primer nivel, por el código fuente del sistema operativo más avanzado del mundo o por mostrarnos los detalles de la arquitectura de sus procesadores. Pero, sobre todo, por habernos regalado el lenguaje de programación más utilizado por los desarrolladores. El único que, sin llegar a ser perfecto, se sobrepuso al babel que imperaba en la red para que los equipos de todo el mundo pudiesen hablar un lenguaje común: Java.

Java