La mejor empresa del mundo
No me cansaré de repetirlo: Nintendo y Apple son mi debilidad en el mundo empresarial. Su naturaleza innovadora y, sobre todo, su forma de entender el marketing, radicales, sin concesiones de ningún tipo, las hacen únicas. Sirva como muestra que, a pesar de mimar a sus productos hasta el extremo, ambas son famosas por permitirse sacrificar prestaciones que todo el mundo considera imprescindibles y, en última instancia, el mercado siempre les suele dar la razón.
De ellas dos, no es precisamente un secreto que me guste más Nintendo. Apple tuvo una etapa oscura, muy oscura. Pero Nintendo, incluso en su peor momento, siguió siendo un monstruo capaz de vender una consola cada 3 segundos (este dato impresiona, pero aún más lo hace pensar en cómo pudieron llegar a esa capacidad productiva) y obtener mayores beneficios que sus competidoras. Me cuesta encontrar a alguna empresa que haya dominado un sector de forma tan aplastante como Nintendo.
Por estos motivos y muchos más, Nintendo me parece la mejor empresa del mundo. Sin embargo, he podido percibir que hasta el momento pocos estaban de acuerdo conmigo. Al fin y al cabo, se trata de una empresa que produce videojuegos. Lo que se suele pasar por alto es que, si produjese cualquier otro tipo de software tales como sistemas operativos o aplicaciones de negocios, probablemente lo harían con la misma calidad y brillantez.
BusinessWeek ha publicado recientemente un listado, elaborado por A.T. Kearney, de las 40 mejores empresas del mundo. La primera: Nintendo.
The World’s Best Companies (BusinessWeek)
